Nuevo año ¡Te damos la bienvenida!

Todo nuevo ciclo conlleva cambios, pues es un encuentro entre los nuevos escenarios sociales a afrontar con los nuevos cambios que en nosotros mismos han encontrado lugar. Te invitamos a leer ​la​s siguientes sugerencias para comenzar ​de la mejor manera posible el presente año escolar.​
 

Comenzar un nuevo año escolar nos demanda esfuerzo y perseverancia, requiriendo ​una​ actitud favorable ​-entendida como un esfuerzo voluntario para disponernos a afrontar dicho proceso- y también de un esfuerzo voluntario para orientar nuestra conducta a reincorporarnos a una nueva etapa.
​Al respecto, es normal que el retomar nuestras actividades laborales o estudiantiles nos cueste un poco más, sobre todo luego de un periodo de vacaciones. Esto responde a que durante prácticamente tres meses descansamos más, flexibilizamos nuestros horarios y
​también nuestras ​responsabilidades. Por lo que indudablemente, tenda​mos a relajarnos y entregarnos a actividades más placenteras.

Retomar la rutina de trabajo y de estudios requiere de esfuerzos progresivos e​ incluso abruptos, dependiendo de cuánto nos hayamos preparado para aquello. Tales esfuerzos​implican un mayor desgaste de energía y puesta en marcha de nuestros recursos personales, debido a que debemos enfrentar demandas tanto internas (expectativas, temores, inquietudes) como también​ externas (cumplir con horarios, levantarnos más temprano, preparar la vestimenta, etc.), por lo que evidentemente conlleva a experimentar cierto nivel de estrés.

Este nivel de estrés percibido, varía de persona a persona, producto de diversas factores que van desde nuestras características de personalidad hasta condiciones del ambiente social en el cual estemos inmersos.

​Ante esto, es importante mencionar que es normal que nos sintamos un poco tensos o estresados al ingresar nuevamente a clases o a nuestro trabajo. Este estado​, incluso​ puede ser funcional ​y favorable ​ en la medida que nos impulse a movilizarnos para cumplir nuestros objetivos y responsabilidades.
Existen dos grandes grupos de estrategias de afrontamiento que podemos echar mano, y que muchas veces hemos utilizado pero que no ​somos ​siempre conscientes de sus beneficios:
  • Preocupémonos de nuestras acciones:  concretemos acciones que nos ayuden a enfrentar directamente el retorno a nuestra rutina pospuesta por las vacaciones.
La planificación es una herramienta muy útil, pues nos permite prepararnos con anticipación a las dificultades o exigencias a las que nos veremos expuestos. Idear un plan de acción es clave, ya que permite ordenar por etapas lo que debemos hacer para cumplir nuestros objetivos, facilitando un mayor orden de nuestros pensamientos y acciones, disminuyendo así la sensación de incertidumbre o falta de control.
A esto se suma otra estrategia: la posibilidad de reflexionar en torno a nuestros pensamientos, reconociendo aquellos que nos producen mayor angustia,​ ahondando en ​en el origen de los mismos e incluso modificarlos, sí así se estima conveniente​. De esta manera podremos reconocer cuánto de lo que pensamos incide en nuestro nivel de estrés y cuánto de ello responde a una presión interna más que externa… Créeme, te sorprenderás.
  • Preocupémonos de nuestras emociones: todas aquellas acciones que nos permiten regular nuestro mundo emocional, volver a la calma y tender al equilibrio. Entre éstas se encuentra el apoyo social y
    ​la realización de​ actividades tendientes a aminorar la tensión, como por ejemplo: realizar​ deportes​, ejercicios de respiración​ o alguna ​otra actividad  ​recreativa y placentera.​
El apoyo social, por ejemplo, nos permite sentirnos parte de un grupo, aspecto que es muy importante a la hora de percibir que contamos con el respaldo de terceros, quienes nos puedan escuchar y orientar respecto a las situaciones difíciles que experimente​mos.
Por lo que es altamente recomendable hablar con otras personas sobre lo que nos pasa, particularmente sobre qué hemos estado experimentando frente a los nuevos cambios que nos exige el ​reintegrarnos a la rutina escolar o laboral.
Hablar y reflexionar es clave para elaborar e integrar lo que estamos viviendo, tanto lo que concierne a las emociones como a los pensamientos.

 

 
Te animamos a planificar tu rutina, organizar tus deberes, re-pensar sobre cómo estás pensando y actuando frente a este nuevo año escolar y laboral; como también te invitamos a hacer parte a tus seres queridos de lo que te ocurre, buscando activamente estrategias que te permitan solucionar los problemas que percibas y a adaptarte a estos nuevos desafíos.
Como VillaEduca, te deseamos un excelente año escolar o laboral, recordando que toda dificultad tiene su solución y también muchas provechosas posibilidades.

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